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viernes, 5 de junio de 2009

¿CÓMO ERA TERESA?


«Tenía la santa madre Teresa una deidad consigo, que se le pasaban las horas de todo el día con ella sin sentir; y menos que con gran gusto, y las noches con la esperanza de que la había de ver otro día; porque su habla era muy graciosa, su con-versación suavísima y muy grave, cuerda y llana. Entre las gracias que ella tuvo, una de ellas fue que lle vaba tras de sí a la parte que quería y al fin que deseaba a todos los que la oían; y parece que tenía el timón en la mano para volver los corazones, por precipitados que fueran, y encaminarlos a la virtud».

Licenciado Aguiar, medico que la atendió en Burgos...


"Y así la tenía en el rostro, que con ser ya de edad y muchas enfermedades, daba gran contento mirarla y oírla, porque era muy apacible y graciosa en todas sus palabras y acciones.


Teresa de Jesús será, para todos, sencillamente la Madre: madre de sus ovejas, de sus monjas, de sus pobrecitas... de su gran familia descalza. (Alberto Campos- Santa Teresa de Jesús)


Alguna monja de la Encarnación decía sutilmente Teresa tenía la propiedad de la seda dorada, porque venía bien con todos los matices, se hacía a las condiciones de todos ganarlos a todos.


Y Fray Luis de León, la define como "la piedra imán que a todos atrae".


"Teresa de Jesús en sus múltiples facetas de una mujer del siglo XVI:

comoescritora, creyente, andariega, amiga, maestra y enamorada de Jesucristo,

que tiene mucho que descubrir al mundo del siglo XXI.

La clave paraconocer a esta mujer ciertamente extraordinaria en su persona y en su espiritualidad es la oración y su vocación por dar vida".


"Teresa escucha con avidez. Niña y todo, tiene ya un alma profunda con un instinto divino insobornable. Lo capta todo". ...

Teresa tenía un gran encanto personal, una simpatía impresionante, una alegría contagiosa, y una especie de instinto innato de agradecimiento que la llevaba a corresponder a todas las amabilidades. Con esto se ganaba la estima de todos los que la rodeaban. Empezar a tratar con ella y empezar a sentir una inmensa simpatía hacia su persona, eran una misma cosa....


Santa Teresa fue una organizadora muy capaz, dotada de sentido común, tacto, inteligencia, coraje y humor.Es una mezcla de autenticidad y sencillez y también de sentido común para saber qué toca hacer en cada momento. Su humanismo le permite estar abierta, acoger lo bueno de donde venga. Ser una mujer incluyente, con diferentes alternativas. Por eso Teresa encarna actitudes aparentemente contrarias: es idealista y realista a la vez, profundamente humana y auténticamente espiritual.


«Santa Teresa de Jesús compraba, discutía de negocios, escribía, y vivía al mismo tiempo, en su vida profunda, en la intimidad con Dios. Por algo esta mujer ha sido siempre un ejemplo clásico de contemplativo». (Roger Schutz)...


Mujer penitente, mujer creadora, mujer cazadora, mujer cultivadora, mujer inventiva, mujer corredora de caminos, mujer de pluma fácil...(Adolfo Carreto)


El amor de Enrique de Ossó por Teresa le lleva a decir:

“Mi corazón es insaciable cuando se trata de honrar a la Santa...

por eso un mundo que lea a Teresa de Jesús no puede ser sino un mundo de Santos”

sábado, 20 de diciembre de 2008

Autoestima teresiana??


Su madurez está marcada por la conversión ante un Cristo llagado, que la remueve por dentro de tal manera, que nace una nueva Teresa: «Me parece me aprovechó más, porque estaba ya muy desconfiada de mí y ponía toda su confianza en Dios» (V9,3)


Su experiencia la sintetiza diciendo:


«Veo claro la gran misericordia que el Señor hizo conmigo» (V 8,2) «Mientras mayor mal, más resplandece el gran bien de vuestras misericordias ¡Y con cuánta razón las puedo yo para siempre cantar!» (V. 14,10) Así titula el libro de su vida: Libro de las Misericordias del Señor.
Autoestima para ella es quitar el pensamiento de nuestra miseria lo más que podamos y ponerlo en la misericordia de Dios (V 39,3) También expresa este concepto con la siguiente frase: «¿Cómo aprovechará y gastará con largueza el que no entiende que está rico? Es imposible tener ánimo para cosas grandes quien no entiende que está favorecido de Dios... quien no tiene alguna joya de lo de allá puede tener fortaleza» (V 10,6)


A la Santa le encanta hablar de joyas, quizá las tuvo antes de entrar al convento, su familia era rica: «Dará su Majesta joyas a quien luzca y aproveche con ellas para sí y para los demás» (V. 10,6) «¿Qué esposa hay que recibiendo muchas joyas de valor de su esposo, no le dé siquiera una sortija?» (C.23,2) «La manera de abrir el relicario (cofre) sólo la sabe la dueña de la joya» (VIM9,2,) «No pierda yo, Señor mío, joya tan preciosa» (Ex XIV 2)


A Teresa le gusta su nombre, se identifica con él.

En una carta al padre general de la Orden le dice: «Cuando estemos delante de Dios, verá vuestra señoría lo que debe a su hija verdadera Teresa de Jesús» (Cta. feb. 1576) En otra ocasión pone su nombre en labios del mismo Dios que le dice: «Ahora, Teresa, ten fuerte» (F. 31,26)
Somos desde la mirada del otro


A Teresa le tocó vivir rodeada de hombres a pesar de ser una monja de clausura y estar consagrada a Dios. A causa de su experiencia de oración se vio en la necesidad de tratar con una serie de sacerdotes, confesores y santos; como fundadora también tuvo que tratar con obispos, provinciales, generales, bienhechores, mercaderes, arrieros, mensajeros y hasta reyes. En fin, fue la primera mujer que fundó en la Iglesia una Orden de frailes.


Fueron precisamente los hombres quienes más la ayudaron en todo lo que quería y como lo quería. Ellos la respetaron, admiraron y sirvieron. Teresa de Jesús aprendió a mirar los valores de los otros y a dejarse mirar para sentirse valorada. Tuvo en alta estima la relación, la amistad, el conocimiento propio.


Invertir en lo que no se devalúa...


La palabra autoestima como tal, no existe en el diccionario teresiano.

Pero la experiencia de Teresa tiene todos los elementos que la forman.
Sin saberlo, es una precursora de la dignidad y valoración de la persona.

Tus joyas interiores son tus valores... ¡Vale la pena invertir en lo que dura para siempre!