
Señor, ¿qué quieres de mí ?...
Aquí estoy con mi corazón vacío de todo y mi alma llena de nada.
Aquí estoy con mi noche sin estrellas...Un día me llamaste por mi nombre, me señalaste con tu dedo...
Confieso que te dí largas...Que tuve miedo: Miedo de Tí, miedo de mí, miedo del miedo.
Tú llamas a todos sin exepcion de personas: Llamas al tierno Samuel, y a Jeremias el muchacho.Llamas a Saulo el violento y a Elías el d la lengua de fuego, llamas a Abram el anciano, y al Bautista, con su voz de trueno.
Tú llamas a los que apestan en sus almas y a los que te hieden en su aliento; a los que faltó la ración de amor, al justo, al grande, al pequeño. LLamas al que tiene delirios de grandeza y al que por sus venas corren...sombras nada mas.
Señor, pusiste tu mano en mi hombro, me miraste sólo Tú sabes mirar, al corazón y a los ojos...
Me dijiste,una cosa te falta amigo: ¡Vende todo lo que tienes...! El ordenador,los zapatos de marca y el celular, los afiches de tu habitación, tu moto con escape libre, los videos, sin olvidar el walkman , a quienes diste tu corazón...
Dale el dinero a los pobres, déjalo todo...y ¡Vénte Conmigo! ¡ Abandona a tus ídolos de pies de barro! Ellos te llevan al vacío interior y al desengaño...
Han pasado varios años desde que Tú me invitaste... pero no se borraran tus palabras... Grabadas en mi pecho y en mi alma, son como un tatuaje que llevo en mis entrañas ...
Hoy vengo a pedirte otra oportunidad. Vuelve a mirarme a los ojos...Dime otra vez que me vaya contigo, ya verás como esta vez...
¡¡¡LO DEJO TODO Y TE SIGO!!!
Padre Fray Ángel Díaz o.a.r.

